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Cómo trabajar la memoria

septiembre 27, 2019
Cómo trabajar la memoria

Las personas de buena memoria suelen ser admiradas y muchas veces envidiadas, pero ciertamente es un don poco común y salvo raras excepciones, casi siempre es producto de un entrenamiento o práctica para mejorarla.

La buena memoria está directamente relacionada con la atención, al mejorar esta y la capacidad de concentración son notables los alcances y su mejoría. Esto supone que hay maneras sencillas, amenas e incluso lúdicas para no ser una persona olvidadiza o desmemoriada.

La falta de atención, la poca o ninguna concentración y en consecuencia la capacidad para memorizar poco o nada tienen una influencia inmensa y negativa en el rendimiento escolar en cualquiera de sus niveles. Por eso es importante enseñar a los niños a cómo mejorar la memoria, y hay muchas maneras de lograrlo sin esfuerzos tediosos y agotadores.

En principio basta con aclararles que puede ser un don de la naturaleza si se sabe en qué se fundamenta y cómo, con la debida práctica, puede llevarse a niveles casi prodigiosos.

¿Por qué es importante fomentar la memoria en los niños?

Memorizar es una capacidad estrechamente vinculada con la atención, a la observación y a la concentración, procesos en los cuales son de vital importancia los sentidos del oído y de la vista. No es por casualidad que los recuerdos de la infancia se remontan a la edad en que se comienza a hablar, vale decir desde los tres años.

Y justamente a esa edad se desarrollan al mismo tiempo la capacidad de observar y la atención. A partir de ese momento es que debe tratarse de que el niño coja conciencia de cuanto ve y oye, porque eso le dará la habilidad de no olvidar o recuperar la información de la que quiera disponer.

El desarrollo de la memoria en el niño es esencial para su porvenir, puesto que estará capacitado para retener todo lo que aprenda, tanto información y conocimientos básicos en sus estudios posteriores, como cuantas actividades realice en su vida. La memoria será su mejor aliado y herramienta imprescindible en su futuro ámbito laboral, así como en la organización de su vida personal.

La estimulación de la memoria en los niños es sobre todo de vital importancia para adquirir y dominar las habilidades básicas que son el lenguaje y la escritura, elementos fundamentales en el proceso de formación de todo ser humano. A partir de esas habilidades bien desarrolladas se está en capacidad de aprender cuanto necesite en los estudios y en toda interacción social.

Es importante destacar que los niños se valen de la memoria funcional o de corto plazo para el aprendizaje, la cual es necesaria para la prosecución de instrucciones y resolución de operaciones matemáticas. Por eso hay que valerse de técnicas de memorización y estrategias muy sencillas y agradables para reforzar la memorización indispensable para el aprendizaje.

Juegos para fortalecer la memoria

La estimulación y el desarrollo de la memoria de los niños es una de las obligaciones más amenas que pueden llevar a cabo los padres y los maestros. Da la posibilidad de un pleno ejercicio de la facultad lúdica propia de todo individuo. Por fortuna hoy en día existen muchas maneras de hacerlo con el pleno respaldo de los avances de la psicología y de los estudios sobre el comportamiento humano.

Aprender y memorizar jugando son una combinación infalible para los fines que se pretende alcanzar y de eficiencia totalmente comprobada.

Asociación con tarjetas

Es uno de los juegos que más agrada a los niños y los hay en gran variedad con todo tipo de figuras. Se disponen sobre una mesa o en el suelo todas las tarjetas boca arriba o mostrando las figuras. Luego se colocan boca abajo u ocultando las figuras y el juego consiste en que ubiquen el mayor número de parejas que son iguales.

Con esto se estimula el desarrollo de la memoria visual, bien sea con las tarjetas en físico o en un ordenador.

Secuencias de números

Consiste en darles a los niños una secuencia de cuatro dígitos, de manera verbal o escrita, para que luego la repitan en el mismo orden y luego a la inversa. Puede realizarse en grupo o de forma individual.

Aunque bastante sencillo, es este uno de los juegos de memoria que más fortalece la retentiva.

Poemas y canciones con rimas

Aun cuando es bastante tradicional, cantar o declamar con rimas es uno de los juegos o ejercicios más efectivos para la memorización. Y lo serán mucho más si el contenido de las canciones o poemas cuentan una historia o episodio jocoso.

Puzzles o rompecabezas

En principio es preferible que sean de pocas piezas y de colores muy vivos. Sin duda que las formas irregulares de las piezas exigen una particular concentración para hallar el lugar correcto donde deben estar colocadas, de manera que aparte de la memoria visual se le exige mucha concentración.

También se puede hacer con el juego en físico como tal o en un ordenador, aumentando la complejidad paulatinamente y de acuerdo con la edad del niño.

Con vídeos y películas

De por sí cuando a un niño le gusta un vídeo o una película recordará muchos detalles, pero en este caso consiste en presentarle alguno nuevo o que no haya visto. Posteriormente se le harán preguntas muy puntuales sobre el vídeo o la película, que comenten alguna escena que les gustó, que imiten a alguno de los personajes o que repitan lo más que puedan de algún diálogo o canción del vídeo o la película.

¿Qué había y qué falta?

Sobre una mesa colocar varios objetos que le sean familiares, pocos al principio y luego quitarlos de su vista y preguntarle qué había. También puede hacerse quitándolos todos, preguntarle qué había y luego colocarlos, pero no todos de nuevo sobre la mesa y preguntarle cuál falta.

Por más simple que parezca este juego es uno de los que ayuda a desarrollar más la capacidad de observación y por lo tanto de la memoria.

Un cuento bien contado y después mal contado

Seleccionar o si es posible inventar un cuento que se sepa que será del agrado del niño y contarlo siguiendo una secuencia lógica. Después se cuenta el mismo cuento pero alterando algunos detalles o alterando la estructura lógica del relato.

Con este juego ejercicio que se ha repetido algunas veces, podrá observarse que al cometer errores intencionales el niño de inmediato hará las observaciones y correcciones que sin duda notará porque ha prestado atención y se ha concentrado en los episodios del cuento.

Aprendizaje de otro idioma

Cuando están en su edad más sensitiva los niños aprenden con mucha facilidad las palabras e incluso giros de otro idioma. Este aprendizaje sin duda es uno de los mejores para desarrollar la memoria y es en cualquier caso de un valor incalculable para el futuro de toda persona.

Puede realizarse a manera de juego con relatos sencillos o simplemente diciéndoles los nombres de cosas inmediatas en inglés o francés, por ejemplo.

¿Y los niños disléxicos?

En los niños afectados por la dislexia existe una deficiencia en la memoria a corto plazo o funcional, que a su vez implica serias dificultades en el aprendizaje de la lectura por la imposibilidad de retener la ortografía de las palabras. Deben realizarse actividades o ejercicios centrados en reforzar el desarrollo de esa habilidad.

Como el proceso de lectoescritura es el más afectado en estos casos, es de suma importancia hacer énfasis en dichas actividades o ejercicios. Para esto es fundamental que se realicen en un entorno tranquilo, silencioso y sin factores de perturbación visual.

  • La repetición de sílabas que antes se le hayan pronunciado con perfecta dicción y buena e igual entonación.
  • La segmentación de sonidos o fonemas de palabras. Lo que equivale a decir cuántos sonidos tiene una palabra. De la misma manera se le pronuncian y posteriormente deben repetirlas.
  • La omisión de algún sonido o fonema de alguna palabra que previamente se les haya dicho. Consiste en que a una palabra se le quite alguna de sus letras de acuerdo con el orden en que van, primera, segunda, tercera o cual fuere.
  • Sustitución de un sonido o fonema de una palabra. Que en determinada palabra cambie una letra por otra que quiera, aunque la palabra pierda sentido.
  • Ordenación de sílabas para formar palabras. Se le presentan en desorden ciertas sílabas de una palabra para que las ordenen y la formen correctamente.
  • Conteo mental del número de palabras que componen una oración que antes se le haya dicho.
  • Ejercicios de completación de palabras por escrito. Se trata de que coloquen la letra correcta en una palabra en la que se ha omitido.

Son estos algunos de los más comunes ejercicios para la memoria que se realizan con niños disléxicos para mejorar su memoria visual y fonológica, de manera tal que las deficiencias en el proceso de lectoescritura por falta de retentiva se vayan superando. Es a simple vista una tarea compleja, pero que puede ser llevado a cabo por padres o maestros en forma lúdica y no sea una actividad tediosa y agotadora.

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