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Memoria operativa

agosto 23, 2019
¿Qué es la memoria operativa o la memoria de trabajo?

Cuando se habla de memoria se hace referencia a un sistema que a su vez se compone de dos subsistemas que interactúan entre sí para codificar, almacenar y recuperar información de diversa índole. En términos generales se divide en memoria a corto plazo, con más frecuencia llamada operativa, y la de largo plazo.

La operativa se subdivide en Bucle fonológico o lazo articulatorio, Ejecutivo Central, Agenda Visoespacial y Búfer episódico, mientras que la de largo plazo se subdivide en Episódica, Semántica, Declarativa y Procedimental.

Dado que la de corto plazo u operativa ha cobrado gran relevancia por su importancia en los procesos de aprendizaje y para la correcta realización de diversas tareas, también se le denomina memoria de trabajo.

¿Qué es la memoria operativa o la memoria de trabajo?

La operativa o también denominada de trabajo se describe como el sistema cognitivo de procesos y estructuras que permiten retener información a corto plazo y que se utiliza para ejecutar procesos psicológicos y conductas como el razonamiento, la toma de decisiones y la planificación.

Por esa razón se considera que la operativa es más que una memoria simple o pasiva, siendo un sistema cognitivo complejo para guiar de manera adecuada el comportamiento para alcanzar objetivos muy precisos.

Su importancia en el proceso de aprendizaje es fundamental para almacenar y usar temporalmente la información en funciones cognitivas complejas como la lectura, la comprensión del lenguaje y el razonamiento matemático. En términos generales es una especie de memoria de actividades.

Cada uno de sus componentes tiene una función específica.

  • El Bucle fonológico o lazo articulatorio es el encargado de retener la información verbal de manera acústica.
  • El Ejecutivo Central es el encargado de la asignación de todos los recursos de la atención para la tarea que se esté realizando.
  • La Agenda Visoespacial es de características similares a las del Bucle Fonológico, pero en lo relacionado con la información visual.
  • El Búfer Episódico se define como un sistema de almacenamiento de información multimodal porque funciona de manera simultánea con información proveniente de los otros tres componentes y de la de largo plazo. Aunque de reciente aparición o descubrimiento, el Búfer Episódico es de suma importancia por las funciones que cumple en la operativa.

Qué funciones tiene

Por mucho tiempo a la operativa no se le dio la debida importancia o no se estimó en su justa medida, pero muchos estudios han demostrado que es básico para la ejecución de conductas y procesos cognitivos complejos. Aunado a esto, permite tener conciencia de cuanto se hace y reflexionar al respecto.

Día tras día se pone en marcha para resolver problemas y realizar tareas, vale decir que se cumplen sus funciones. Tal como puede verse en los casos siguientes:

  • Cuando se realiza la lectura de un texto y se comprende, y posteriormente se elabora un resumen o un esquema.
  • Asociación de un conocimiento nuevo con otros conocimientos adquiridos, lo que significa aprender.
  • Cuando se hacen cálculos o cuentas para saber si se puede comprar todo lo que se quiere con el dinero del que se dispone.
  • Integración de dos o más elementos acaecidos en proximidad temporal, como cuando se da cuenta de una conversación reciente con datos precisos sobre lo conversado.
  • Cuando se realiza cualquier tarea y se puede seguir realizando pese a alguna interrupción o distracción, como el caso de quien está cocinando y puede conversar mientras lleva a cabo la receta que ya conoce.
  • Cuando se toman apuntes en la escuela o la universidad ya que ese acto implica atender lo que se dice y anotarlo sin alteraciones.

La de trabajo permite participar y potenciar que otros tipos de procesos complejos puedan realizarse de manera correcta. Y mejor aún es el hecho de que puede ser mejorada, trabajada y fortalecida con el entrenamiento adecuado.

¿Cuándo se puede ver afectada la memoria operativa?

Para el normal funcionamiento de las funciones ejecutivas y tomar decisiones la operativa es esencial. Si sufre alguna alteración puede ser responsable de algunos trastornos en el aprendizaje, como la discalculia y la dislexia. Muchas enfermedades mentales como la esquizofrenia suelen estar acompañadas con trastornos en la memoria operativa.

Algunos síntomas notables sirven para detectar o diagnosticar cuando se sufre de trastornos que comprometen el aprendizaje en los niños y el normal cumplimiento de labores en los adultos:

  • Dificultad para seguir instrucciones de varios pasos.
  • No se recuerda la información requerida para responder a una pregunta.
  • No se concluyen adecuadamente ciertas tareas, en particular cuando están compuestas por varias partes.
  • No se recuerdan las palabras que deben incluirse en una oración cuando se está escribiendo.
  • Dificultad para las operaciones matemáticas.
  • No se recuerdan los pasos de una tarea ya realizada y cuáles son las que faltan para terminarla.
  • Se mezclan frases de manera inapropiada o sin ninguna conexión entre ellas.

En aquellas personas que padecen de trastornos de déficit de atención el problema central puede ser que esté afectada la de trabajo. Cuando esta es débil o no funciona con todo su potencial, suele ser la causa de quienes tienen problemas en los procesos de aprendizaje.

Cuando se trata de niños con trastornos de la operativa es imprescindible la participación de padres y maestros en el tratamiento y  proceso de mejoramiento específico que requiere cada caso. No puede dejarse al azar lo que con respecto a la memoria psicología y otras ramas de la medicina pueden evaluar y aportar en esos casos.

Evaluar la memoria de trabajo

Las distintas funciones cognitivas en las que se incluye la de trabajo puede ser evaluada de manera eficaz y confiable con una completa evaluación neuropsicológica. Su evaluación y conocimiento de su estado es indispensable y de mucha ayuda en el ámbito escolar, en el ámbito profesional o laboral, y en el ámbito médico.

Para esto se ha diseñado un extenso número de pruebas y test muy especializados  que evalúan específicamente el estado de la de trabajo o si existen posibles trastornos que determinan ciertas conductas inadecuadas de acuerdo con la edad de la persona evaluada.

Es probable que se den casos en que haya una debilidad en alguno de los componentes de la operativa y fortaleza en otros. En el caso de los estudiantes con trastornos de aprendizaje puede tratarse de una debilidad en la parte auditiva de la operativa y no en lo relacionado con el componente visual-espacial, debido al hecho de que en la escuela abunda la información que transmite verbalmente.

Con esas puntuales evaluaciones se revisan todos los componentes de la operativa y cada una con pruebas muy detalladas y específicas. Se basan en la memorización de secuencias numéricas, pruebas de lectura con medición de tiempo, pruebas de lenguaje de verdadera o falso a determinadas preguntas, pruebas visoespaciales y las llamadas de encuadernación para analizar la apropiada conexión entre los componentes de la de trabajo.

En cierto modo su evaluación es responsabilidad de padres y maestros en el caso de los niños. Hay formas sencillas de hacerlo si se sospecha de algún trastorno o déficit, o simplemente se realiza para estar al tanto del estado de la memoria en el niño e incentivar a que la ejercite con juegos y otras formas recreativas.

Corregir y mejorar la memoria de trabajo

Al igual que todas las habilidades cognitivas, la de trabajo se puede entrenar y mejorar. Al ser entrenada con ejercicios clínicos diseñados para ese propósito, se fortalece el cerebro y las conexiones neuronales implícitas en esa capacidad cognitiva. Su mejoramiento puede notarse en un aumento de su capacidad y en una mayor velocidad y eficiencia de las conexiones neuronales.

Es cierto que la memoria depende de factores genéticos, también se puede desarrollar y mejorar con prácticas cotidianas muy sencillas sino se está ante trastornos severos:

  1. Trabajar con la memoria visual mediante la observación detallada de paisajes, fotografías u objetos, y luego intentar describirlos de la forma más fidedigna posible sin estar viéndolos.
  2. La lectura es siempre una gran fuente de información pero también una de las mejores a poner a prueba la memoria. Puede leerse un poema o un relato breve y tratar de repetirlo también de manera fidedigna sin que eso signifique un gran esfuerzo.
  3. Procurar retener listas de compras o de otros elementos como número telefónicos, prescindiendo de la ayuda de una libreta de notas o de algún dispositivo móvil.
  4. Resolver sudokus, sopas de letras y crucigramas para mantener la mente activa con este tipo de retos amenos.

El adecuado y constante entrenamiento de la memoria en general tiene grandes beneficios para la salud mental en todos sus aspectos. Por eso es importante estimularla correctamente a diario, de 15 a 20 minutos, por lo menos tres días a la semana, siendo una de las formas más prácticas de cómo mejorar la memoria.

Y por supuesto que siempre pueden consultarse páginas webs especializadas que ofrecen numerosos y agradables ejercicios para entrenar la memoria operativa y mantenerla con su mayor eficiencia.

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