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Falta de concentración

agosto 30, 2019

Cuando hablamos de falta de concentración, nos referimos a aquellos que no son capaces de conseguir la forma permanente de desconectar otros estímulos para enfocarse en una sola actividad. Esto normalmente se presenta en la etapa escolar y suele persistir durante la madurez.

Se debe tomar en cuenta que cuando esta capacidad se ve debilitada puede deberse a causas que tienen que ser tratadas por especialistas, como la Dislexia y TDAH (Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad).

A continuación hablaremos un poco más las estas causas y sus síntomas.

¿Qué es el TDA-H?

Se origina en la infancia y abarca un patrón de síntomas de carácter crónico como déficit de atención, hiperactividad o impulsividad que va evolucionando pero que no pueden atribuirse a alteraciones neurológicas o a retraso mental.

Existen diferencias considerables entre el Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad y sin Hiperactividad, a continuación algunas de las diferencias:

TDA (Sin Hiperactividad):

  • Se distraen fácilmente.
  • Les cuesta entender las cosas de forma rápida.
  • No terminan aquellas tareas que requieren un tiempo prolongado de concentración.
  • Se les dificulta ser organizados.
  • Tienen a olvidar aquellas cosas que no han podido entender.

TDAH (Con Hiperactividad):

  • No se quedan quietos y se les dificulta concentrarse.
  • Se les dificulta terminar aquellas tareas que requieran niveles de esfuerzo alto.
  • Hablan excesivamente y llegan a los niveles donde interrumpen a los demás por no esperar su turno.
  • Son impacientes, les cuesta esperar o estar sentados en un solo sitio.
  • Cometen acciones impulsivas que pueden llegar a ser incontrolables.

Es importante para el diagnóstico del TDAH evaluar los síntomas que hemos comentado anteriormente, pero además se debe de tomar en cuenta lo siguiente:

  • Edad, normalmente los primeros síntomas se reflejan antes de los 12 años.
  • Si los signos deterioran o influyen en el rendimiento del niño en el colegio o en otras actividades diarias.
  • Estudiar la frecuencia y la intensidad con la que ocurren para saber si son considerados “normales” en la etapa de desarrollo del niño.
  • Que estos síntomas no sean causados por otros problemas a nivel médico, como uso de tóxicos, drogas o problemas psiquiátricos graves.

Al principio se comentó que este trastorno se origina en la infancia, pero este puede ser causado por diferentes factores, la principal es el genético, pero también están otras como:

  • Traumatismos craneoencefálicos durante la infancia.
  • Infecciones en el sistema nervioso central.
  • Encefalopatia hipoxico – isquemica.
  • Bajo peso desde el nacimiento.
  • Consumo de alcohol durante el embarazo.
  • Fumar durante la gestación.

Es importante recordar que el TDAH es hereditario, ya que tiene un índice promedio de heredabilidad del 76%. Está científicamente demostrado que los familiares de una persona que padece TDAH tienen el riesgo elevado de sufrir esta patología que aquellas que no tienen antecedentes.

¿En qué se diferencian la falta de concentración y la dislexia? 

Anteriormente definimos que son cada unos de los trastornos, la dislexia y la falta de concentración (TDAH), pero según estudios realizados por especialistas, aquellos niños que presentan la primera en el 33% también padecen de TDAH y en los casos de los niños que presentan la última en el 39% tienen dislexia.

Hay que tener en cuenta que los niños que presentan dificultades de concentración, tienen déficit para organizar sus pensamientos y desenvolverse en su rutina, estos tienden a hablar más lento, tartamudeen o balbucean. Se debe estar pendiente de estos síntomas.

En ambos trastornos es común la falta de concentración a la hora de realizar actividades que requieran leer o escribir, los pequeños cometen errores como la anticipación, sustitución y la omisión de letras o palabras, esto suele ser muy común.

A pesar de las similitudes en errores en cuanto a la lectura y/o escritura se pueden nombrar algunas diferencias para llegar a un diagnóstico diferencial exacto, como las siguientes:

  • Los que padecen TDAH llegan a cometer errores en cuanto a la lectura de textos pero no fallan al leer palabras o en las de oraciones.
  • Los que padecen dislexia cometen errores en la lectura de textos y también en la de palabras y oraciones.

Pero también, es diferente la causa de los errores, por lo siguiente:

  • Los niños que padecen TDAH, cometen dichos errores que derivan del déficit de atención y de la impulsividad.
  • Los niños que padecen dislexia, dichos errores ocurren porque existe una dificultad en cuanto al acceso a la lectura y un uso ineficaz del desarrollo léxico.

Hay ciertos puntos que los padres deben de tener en cuenta cuando tienen hijos en la etapa escolar con estos trastornos, estos puntos son los siguientes:

  • Los niños con dificultades de concentración tienden a estar en riesgo de tener ciertas clases de problemas del habla.
  • El no poder hablar ni concentrarse adecuadamente causa dificultades para captar el lenguaje en lugares o situaciones sociales.

Es importante tener en cuenta los puntos mencionados anteriormente para saber cómo se debe actuar ante cualquier situación que se pueda presentar en la etapa escolar, sobre todo en la primera etapa. Buscar ayuda profesional es la mejor forma de actuar ante estas patologías.

Dislexia

Es un trastorno de por vida de origen neurobiológico que no tiene que ver con la inteligencia, afecta el aprendizaje de la lectura y escritura, por ende  el padecimiento de este en los niños causa problemas notables en el rendimiento escolar.

Es común que los síntomas se manifiesten a temprana edad o en la denominada “edad escolar”, pero sí es controlado a tiempo el paciente podría llevar una vida normal.

Según estudios, solo afecta a un 10? la población, dentro de sus manifestaciones o síntomas tenemos los siguientes:

  • Inversiones en la ortografía, como por ejemplo la B por la D.
  • Sustituciones, como por ejemplo: los niños están comiendo helados fríos por “los niños están domiendo pelados crios”.
  • Distorsiones, tienden a confundir todo lo que ven.
  • Omisiones, es decir, eliminan las sílabas dentro de una misma palabra camisa/casa
  • Adicciones, se empeñan en hacer una misma cosa a su manera.
  • Lentitud a la hora de leer con presencia de falta de ritmo.
  • Vacilaciones.
  • Dificultad de seguimiento visual y de comprensión.

Hay un problema social en cuanto al padecimiento de este trastorno ya que no es compatible con la mayoría de los sistemas educativos, es común que el aprendizaje sea a través de escritos, que muchos especialistas han venido cambiando el tradicional sistema escolar.

Según estudios realizados se ha comprobado que los niños disléxicos tienden a fatigarse y a desconcentrarse al momento de realizar actividades que requieran desarrollo de la lectura y escritura, por tal motivo llegan a tener mayores inconvenientes en las clases porque rechazan la realización de las actividades pautadas.

El padecimiento de esta, es considerada un tipo de discapacidad que requiere que los pacientes reciban una atención o educación especial, ya que es un trastorno común que predomina como la razón más relevante del fracaso escolar en los más pequeños.

Es también importante, saber cuales son las áreas del cerebro que se ven afectadas por el padecimiento, a continuación las nombraremos brevemente:

  • Área del lenguaje de Broca: es el área del cerebro que se encarga del procesamiento del lenguaje, produce el habla y la comprensión en general.
  • Área de Wernicke: es el proceso donde sucede la gestión de decodificación y comprensión lectora.
  • Lóbulo Occipital:  es la parte cerebral que gestiona la captación y las imágenes.

Cómo tratar el trastorno de déficit de atención

Para el tratamiento de estas patologías es importante contar con el apoyo emocional y social, es parte fundamental de todo el proceso.

  • Se le debe de explicar al entorno del niño, es decir, familiares, amigos, maestros en qué consiste y pedir el apoyo total hacia el pequeño.
  • No juzgarlo por sus actos o calificaciones en la escuela.
  • Se debe de realizar una adaptación al trastorno, de forma individual tratando de prevenir el acoso escolar, que pueda ocasionar una alteración de forma desequilibrada. Hay que tener mucho cuidado con esto, ya que puede frenar el desarrollo social del niño.

El encargado de tratar al paciente es un especialista en educación del aprendizaje, aunque hay casos donde es necesario la asistencia de un psicólogo que evalúa la implicación de las emociones en todo el proceso que pasará o estará pasando el paciente.

Existe la opción del uso de fármacos, como los estimulantes que son de acción inmediata y los no estimulantes que no son tan rapidos pero su efecto dura hasta 24 horas, esto con la función de controlar en la medida posible los síntomas o problemas de conductas ocasionados por el propio trastorno.

Para que un tratamiento sea perfecto, todo depende de lo que se aplica, esto incluye el grado de compromiso del especialista y los padres, así como la parte motivacional del niño. También implica la duración y el seguimiento que se le haga al trastorno.

Los padres para colaborar en la mejora de su hijo, deben considerar crear rutinas, crear una  organización para que nunca falte el compromiso, controlar las posibles distracciones de su hijo, limitar las opciones, ser claros y específicos cuando hable con él.  Debe utilizar metas y recompensas, imponer disciplina y proporcionar un estilo de vida saludable.

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