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La discriminación auditiva

agosto 16, 2019

El aprendizaje de la lengua materna es un proceso fundamental en todo niño, y son muchos los aspectos involucrados. Las discriminación auditiva es una habilidad de vital importancia, y uno de los tantos factores a tener en cuenta durante este proceso.

Ahora bien, ¿qué es exactamente la discriminación auditiva? ¿Cuáles son sus tipos? ¿Cómo saber si el niño ha desarrollado adecuadamente esta capacidad? Estas respuestas las tienes a continuación.

¿De qué se trata?

Se conoce como discriminación auditiva a la capacidad de reconocer en la lengua oral las diferentes unidades fonéticas y fonológicas relevantes en el proceso de comunicación. Es decir, la habilidad para identificar los diversos sonidos, frecuencias, fonemas, intensidad, timbre entre sonidos, palabras y frases idénticas.

Esta capacidad es básica para adquirir la lecto-escritura y el habla. De manera que, si el pequeño no desarrolla adecuadamente la discriminación auditiva, podría tener problemas que le impidan comunicarse de forma efectiva en el futuro.

Se considera que una persona discrimina auditivamente de forma correcta cuando es capaz de identificar y distinguir un fonema (el sonido de las vocales y consonantes) de otro que es diferente para los hablantes nativos de la lengua.

Un claro ejemplo de discriminación auditiva es el caso de los sonidos de la “R” y la “L” en español. Algunos niños tienen dificultad para diferenciar sus sonidos, lo que entorpece el proceso comunicativo. Esta confusión también es común entre aquellas personas que proceden de países orientales al aprender el español.

En edades tempranas, las dificultades de discriminación auditiva pueden estar asociados a problemas de lenguaje expresivo, comprensión auditiva o errores de articulación fonética. En aquellas personas de edades avanzadas, esta incapacidad puede relacionarse con dificultades para la lectura y la escritura.

Esta habilidad es de gran importancia. Para que el niño pueda comprender y expresarse mediante el lenguaje oral, primero debe tener un adecuado desarrollo auditivo que le permita descifrar e interpretar correctamente el mensaje, así como una motricidad labio-lingual que le facilite la articulación de los fonemas que componen el lenguaje.

Así, tanto la memoria como la atención auditiva juegan un papel fundamental en este proceso. Todos los mecanismos involucrados en la percepción auditiva son los responsables de fenómenos de la conducta como la localización de los sonidos, la lateralización, el desempeño auditivo con señales degradadas o señales acústicas rivales y la discriminación auditiva.

Tipos de discriminación auditiva

Básicamente existen dos tipos de discriminación auditiva, la verbal y la no verbal:

Verbal

Es aquella que se utiliza en base a las diferentes emisiones verbales, como contrastes vocales, contrastes por presencia o ausencia de un fonema o vibrantes.

No Verbal

Se conoce como la capacidad para reconocer diferentes sonidos, ya sean de origen humano, animal o de otras fuentes, por lo tanto, no se refiere al lenguaje. Un claro ejemplo es cuando el niño es capaz de relacionar onomatopeyas como “guau” y “miau” con un perro y un gato respectivamente.

¿Cómo saber si tu hijo discrimina los sonidos?

Para saber si un niño discrimina correctamente los sonidos propios del lenguaje y es capaz de categorizarlos en su grafema correspondiente, un especialista en el área realiza una prueba muy sencilla, la cual también puede llevarse a cabo en personas sordas o con deficiencia auditiva. Aquellos individuos sin dislexia o algún otro tipo de trastorno, son capaces de superarla con éxito.

Sin embargo, si el paciente no puede superarla o lo hace con dificultad, esto puede ser una señal de que presenta una alteración que no le permite reconocer y relacionar los fonemas o sonidos. Esta prueba no solo puede detectar problemas como la dislexia, sino también alguna discapacidad auditiva.

Ahora bien, ¿en qué consiste exactamente? El especialista nombrará al paciente un sonido, de una forma clara y precisa, y se le dará tiempo a la persona para que seleccione el grafema (unidad mínima de la escritura, es decir, las letras del alfabeto) que corresponde con el sonido pronunciado. Es una actividad sencilla para todos aquellos capaces de distinguir los fonemas y relacionarlos entre sí.

¿Cómo identificar cuando alguien tiene algún problema para discriminar de forma adecuada los sonidos de su entorno? Existen algunas señales que pueden ser de gran ayuda para identificar este trastorno. En el caso de los niños, tiene dificultades para identificar y diferenciar sonidos que pudieran resultar familiares, especialmente cuando estos se producen de forma simultánea.

Por otro lado, tienen problemas cuando deben distinguir entre fonemas aparentemente similares, tales como /k/-/g/, /p/-/b/, /t/-/d/, /m/-/n/, entre otros. ¿Qué factores pueden asociarse ante la dificultad de distinguir, categorizar y asociar los fonemas? Una de ellas es la aparición frecuente de otitis durante la infancia temprana.

Aquellos niños que han padecido varios episodios de otitis durante sus primeros dos años de vida, pueden desarrollar temporalmente una deficiencia auditiva que cause un retraso en el aprendizaje de la discriminación de los sonidos. La hipoacusia (pérdida total o parcial de la audición) es otra de las causas más comunes de este trastorno.

¿Qué tiene que ver la discriminación auditiva con la dislexia?

La dislexia se conoce como un trastorno del aprendizaje que se evidencia en la dificultad para leer y escribir. Se debe a un problema para decodificar, es decir, identificar y comprender la relación entre los sonidos del habla y las letras y palabras correspondientes. Este trastorno afecta directamente las zonas del cerebro involucradas en el procesamiento del lenguaje verbal.

Las personas con esta afección suelen tener un buen desarrollo cognitivo, así como una visión normal. La dislexia no tiene una cura en la actualidad, sin embargo, el tratamiento adecuado puede ser de gran ayuda, especialmente durante la infancia. Así que la detección temprana es fundamental para que el niño pueda desarrollarse correctamente.

Muchas veces es difícil reconocer esta afección en los niños antes del período escolar. Pero existen algunas señales, como la dificultad para aprender palabra nuevas, aprender a hablar en una etapa tardía, dificultad para aprender canciones infantiles o juegos con palabras, problemas para decir o recordar el nombre de los números, letras, palabras y colores e invertir o confundir el sonido de palabras similares.

Cuando el niño se encuentra en edad escolar, los síntomas son más evidentes. Por ejemplo, dificultad para procesar y comprender lo que se está escuchando, un bajo nivel de lectura, problemas para deletrear y para encontrar la palabra correcta, incapacidad para pronunciar una palabra que resulte desconocida y problemas para identificar diferencias y similitudes entre palabras y letras.

La señal más evidentes es que, para el niño, leer y escribir son actividades que representan un gran reto, por lo que las evitará cuando sea posible. Los síntomas son similares en adolescentes y en adultos. Aunque se desconoce con exactitud su causa, algunos expertos señalan que la causa de la dislexia podría ser de origen hereditario. Al parecer, está directamente relacionado con determinados genes que afectan la escritura y lectura.

Los factores de riesgo son la existencia de antecedentes familiares de dificultades del aprendizaje o dislexia, un nacimiento prematuro, exponer el feto a sustancias nocivas y alteraciones en las partes del cerebro involucradas en la lecto-escritura. La dislexia puede ocasionar problemas sociales si no se trata a tiempo, así como problemas de conducta, baja autoestima, agresión, frustración y ansiedad.

También ocasiona dificultades para aprender, pues la lectura es una parte fundamental de este proceso. Los niños que presentan esta deficiencia tienen un riesgo mayor de padecer el trastorno de déficit de atención e hiperactividad. Entonces, ¿cuál es la relación de la dislexia con la discriminación auditiva?

La dislexia afecta el reconocimiento del sonido de las letras y palabras, especialmente cuando existen similitudes entre ambas, de manera que está directamente relacionada con la discriminación auditiva, la capacidad para reconocer los diferentes fonemas. También incluye el impedimento para decodificar o pronunciar correctamente las palabras.

La importancia de la audición en el desarrollo del ser humano 

Un adecuado desarrollo cognitivo permite que el niño sea capaz de organizar su entorno, pues podrá percibir los sonidos de diferentes orígenes, así como todos los elementos involucrados en el habla. De manera que, la audición es realmente importante para el desarrollo cognitivo, psicológico y social del individuo. 

El lenguaje oral también depende directamente de la audición, por lo que, en caso de existir alguna deficiencia, el niño no podrá comunicarse de forma eficaz mediante el habla. El oído, junto con la visión, es uno de los principales sentidos que permiten al ser humano recibir y procesar la información proveniente de su entorno.

Es de gran importancia la detección temprana de algún tipo de discapacidad auditiva o de trastornos que dificulten el aprendizaje, como la dislexia. Tratar a tiempo estas afecciones puede hacer una gran diferencia y favorecer el desarrollo del individuo. La observación constante es vital para poder detectar el problema y tratarlo cuanto antes.

De manera que, es de vital importancia que toda la familia se involucre en este proceso. Mediante los tratamientos adecuados, la persona puede obtener las herramientas necesarias que le permitirán conseguir una mejor calidad de vida, tanto en el presente como en el futuro.

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